El objetivo de este trabajo es describir el
modelo de política lingüística que ha sido
desarrollado en Galicia por los poderes públicos gallegos
para la revitalización social contemporánea del
gallego (desde 1980 hasta la actualidad). Este modelo está
basado, como tendremos oportunidad de mostrar, en una planificación
lingüística de baja intensidad desarrollada a partir
de una determinada interpretación de la situación
sociolingüística de la lengua, de una ideología
lingüística específica y de una concepción
de las prácticas planificadoras centrada en el intento
de no provocar ningún tipo de conflictividad lingüística
en la sociedad gallega.
Para presentar el modelo de política
lingüística gallega llevaremos a cabo una evaluación
multidimensional de las actuaciones y de los resultados de la
política lingüística llevada a cabo desde las
instituciones públicas gallegas a favor de la revitalización
actual de la lengua gallega. Más concretamente, tendremos
en cuenta dos planos complementarios: por un lado, el plano de
las ideologías lingüísticas y planificadoras
que han sustentado el discurso lingüístico de las
instituciones públicas gallegas; y por otro lado, la propia
dinámica de las prácticas planificadoras desarrolladas,
realizadas mediante actuaciones diversas en diferentes sectores
sociales e institucionales.
1. La situación sociolingüística
contemporánea de la lengua gallega
La realidad social de la lengua gallega está
hoy enmarcada por dos procesos de tendencias y con características
aparentemente contrapuestas: por un lado, un proceso de substitución
lingüística por el castellano, y por otro una etapa
de revitalización social e institucional [1].
En primer lugar, el proceso macrosocial de desgalleguización
social, consistente en la substitución social del gallego
por el castellano, comienza en el siglo XIX y continúa
con fuerza durante todo el siglo XX. Este proceso supone la pérdida
lenta pero progresiva de hablantes iniciales y habituales de gallego,
la adquisición y uso social mayor -y también progresivo-
del castellano, y la alteración significativa de la configuración
de las redes interpersonales de relación, de los mecanismos
de transmisión lingüística primaria, y de los
procesos de elección lingüística. Este proceso
de abandono del gallego caminó muy lentamente, debido con
toda probabilidad al aislamiento, dispersión y ruralidad
de la sociedad gallega. De no ser así, hoy en día
el avance del proceso substitutorio sería sin duda mucho
más notorio y, seguramente, más dramático
para la vitalidad social y demográfica del gallego. Ello
permite observar aun hoy en día una presencia demográfica
muy importante del gallego, aunque distribuida desigualmente por
hábitat y por edad [2].
En segundo lugar, el proceso de revitalización
social e institucional de la lengua gallega arranca en los años
60 y 70, de la mano de las reivindicaciones sociales y políticas
del final del franquismo. Aunque ya desde el Rexurdimento de finales
del siglo XIX se habían sentado las bases de la reivindicación
cultural y lingüística, no será hasta la década
de los 60 y, principalmente, en la de los 70, cuando podamos establecer
el momento histórico en que la reivindicación del
gallego se echa a andar. La oficialización de la lengua
en la transición y su reconocimiento legal supuso una relativa
expansión en los ámbitos de utilización,
un aumento relativo de las funciones sociales dispensadas por
la lengua gallega, y, en definitiva, el desarrollo de usos formales
socialmente prestigiados. Entre finales de los años 70
y principios de los 80, el cambio de clima político -con
el desarrollo constitucional del Estado de las Autonomías-,
la aprobación del Estatuto de Autonomía (1981) y
la promulgación de la Ley de Normalización Lingüística
(1983) supusieron la ampliación de la presencia social
del gallego en diferentes sectores y ámbitos sociales.
En esta segunda etapa, la gestión normalizadora reside
primariamente en los poderes públicos, sobre todo en la
administración de la Xunta de Galicia, al tiempo que las
entidades de la sociedad civil gallega siguen desempeñando
un papel destacado.
El aumento significativo de las funciones sociales
potencialmente realizables en gallego y la nueva etapa social
e institucional que se abre tras la restauración de la
democracia están provocando una alteración significativa
en las evaluaciones sobre la lengua: la secular asociación
entre lengua y ruralidad, y entre lengua e incultura comiezan
a cambiar, de manera que hoy la lengua gallega, sobre todo entre
los falantes más jóvenes, comienza a concitar actitudes
y opiniones menos dramáticas, menos cruentas, e incluso
positivas en términos de utilidad y de estatus (cf. Bouzada
& Lorenzo, 1997).
Los procesos de recuperación y de extención
social se han desarrollado en un contexto sociolingüístico
complejo, como el que hemos esbozado en el apartado anterior.
Además, las iniciativas normalizadoras desarrolladas a
lo largo de estos años han tenido diferentes rendimientos
prácticos, a veces muy lejos de los objetivos pretendidos
inicialmente (cf. Monteagudo, 1997; Lorenzo, 1997, 1999).
En cualquier caso, podemos observar algunas consecuencias
sociolingüísticas muy positivas de la normalización
del gallego como son la irrupción del gallego en grupos
sociales inicialmente muy castellanizados o la presencia -oral
y escrita- del gallego en instancias y ámbitos sociales
-administración pública, enseñanaza, medios
de comunicación, etc.- en los cuales su presencia era hasta
ahora residual o prácticamente inexistente. Con todo, esas
consecuencias positivas no parecen ser suficientes para detener
el avance de la desgalleguización, principalmente entre
los grupos y comunidades urbanas y entre los segmentos más
jóvenes de la población gallega. Es decir, parece
que tales esfuerzos normalizadores ni detienen el proceso substitutorio
ni suponen, en el fondo, un contrapeso efectivo (cf. Fernández,
1991).
Por todo ello, en la situación sociolingüística
actual de la Galicia administrativa [3]
debemos destacamos los siguientes aspectos, que incluímos
de forma abreviada:
a) Consecuencias del abandono
social del gallego
En primer lugar, algunas características relevantes que
el abandono social del gallego tiene en la actualidad para la
política lingüística es, por un lado, la falta
de transmisión primaria de la lengua gallega, que tiene
como consecuencia el descenso de la presencia del gallego como
variedad inicial y como variedad de uso familiar; y, por otro
lado, produce un descenso general en la proporción de hablantes
habituales y de usos lingüísticos en gallego.
En segundo lugar, el proceso de substitución
social del gallego tiene ritmos diferentes, es decir, está
distribuido de forma desigual según el hábitat y
según los grupos de edad. En el primer caso, la influencia
de la urbanización y de la migración campo >
ciudad en el abandono del gallego es indudable; y en el segundo
caso observamos los efectos, en tiempo aparente, del avance de
la pérdida social del gallego, que aumentó de intensidad
en los últimos cincuenta años del siglo XX.
Y en tercer lugar, a la vista de la intensidad del proceso de
abandono social, parece improbable que se pueda desarrollar una
reversión espontánea del proceso substitutorio en
marcha.
b) Avances significativos en
la promoción social del galego
Si tenemos ahora en cuenta algunos de los resultados visibles
del proceso oficial y social de recuperación y de revitalización
lingüística, debemos comentar los siguientes aspectos.
En primer lugar, la inserción del gallego en las transmisiones
educativas no universitarias y la presencia de la lengua en medios
de comunicación públicos han supuesto un cambio
cualitativo y cuantitativo para las percepciones sociales sobre
el gallego. En segundo lugar, podemos observar una modificación
paulatina de las actitudes lingüísticas negativas
hacia el gallego. Y en tercer lugar, ha aumentado considerablemente
la proporción de individuos con competencia lingüística
bilingüe al tiempo que aumenta el bilingüismo social.
c) Limitaciones en el proceso
de estandarización de la lengua gallega
La estandardización tardía del gallego, que se concreta
en 1982, ha supuesto que tal proceso aun esté en etapa
de consolidación. Además, ha existido una fuerte
contestación a la selección realizada de la variedad
estándar, lo cual ha abierto un frente de disputa y de
debate en el seno de los grupos más activos y reivindicativos
de cara a la revitalización de la lengua.
2. Ideologías lingüísticas
en la política lingüística institucional gallega
Desde la perspectiva de las ideologías planificadoras
de los poderes públicos gallegos -principalmente en la
administración de la Xunta de Galicia-, se ha ido desarrollando
a lo largo de los últimos años un discurso lingüístico
centrado en el denominado bilingüismo armónico. Esta
ideología lingüística está basada en
una determinada interpretación de la situación lingüística
gallega y supone, en la práctica, enfocar la revitalización
de la lengua gallega como un objetivo con actuaciones muy concretas.
Esta ideología lingüística se
alimentan de varias fuentes intelectuales.
a) Por un lado, subyace en élla una orientación
lingüística que mezcla una visión consensualista
de las dinámicas sociales -frente a las perspectivas de
corte conflictivistas-, una cierta despreocupación por
la significación histórica de la lengua gallega
como patrimonio comunitario y como señal de identidad colectiva,
y una seria incapacidad para considerarla como una variedad útil
y apta para las necesidades de la sociedad actual.
b) Por otro lado, se parte del perfil lingüístico
de la Galicia contemporánea para fortalecer el discurso
de la armonía lingüística. Utilizando los datos
del Mapa Sociolingüístico de Galicia (cf. Seminario
de Sociolingüística de la RAG, 1994, 1995, 1996),
se realiza una interpretación de la realidad sociolingüística
de Galicia muy cuestionable y, sobre todo, profundamente parcial.
c) Finalmente, se adhiere a la percepción
de los beneficios del bilingüismo desde el punto de vista
individual y social.
Aquí podemos contemplar dos textos al respecto
que ilustran esta ideología lingüística que
acabamos de comentar, el primero procedente del que fue durante
más de 10 años director general de política
lingüística y el segundo de Manuel Fraga:
"Hoxe xa é normal hablar de bilingüismo
social e de comunidades bilingües (...). Polo tanto, parecería
conveniente propoñer un modelo de relación dentro
dunha comunidade no que o bilingüismo sexa algo 'natural',
é dicir, algo co que unha persoa se encontra imperceptiblemente
dende o inicio da vida e no ambiente xeral.
Trátase dun único grupo no que historicamente conviviron
varias linguas -no noso caso dúas; que ámbalas dúas
linguas estiveron e están inseridas na colectividade; que
nesa colectividade se desenvolveu unha actividade xeral nesas
linguas e que esa actividade tivo e ten unha manifestación
cultural e, en especial, literaria nas linguas presentes na comunidade.
Quere dicir isto que a lingua propia, vernácula, materna
ou comunitaria é unha manifestación sobresaínte
da identidade colectiva, non a única, e que a lingua maioritaria,
ambiental, comunitaria, non é a outra lingua, senón
tamén lingua do grupo.
Esta situación non equivale a ignora-la historia nin a
despreza-los outros modelos. Trátase de supera-la historia
e crear un modelo propio para unha situación singular como
a de Galicia." (Regueiro Tenreiro 1999: 56).
"Sobre a concepción harmónica
da sociedade constrúese un modelo de bilingüismo que,
dentro das súas múltiples e diferentes concrecións,
quérese que sexa limpo e equilibrado. Se tódolos
teóricos coinciden en que esa é a forma ideal de
bilingüismo no plano individual, parece pertinente que esa
bondade persoal e privada se estenda á nosa sociedade,
non soamente porque así o postule a Lei 3/1983 de Normalización
Lingüística (art. 14º), senón tamén
polo seu efecto benéfico sobre a autoestima e sobre a nosa
autoidentificación.
(...). Neste terreo a atracción, o convencemento, a presentación
positiva, en definitiva, a harmonía é camiño
que semella correcto fronte á imposición, a coacción
ou a sanción." (Presentación de Manuel Fraga
en Regueiro 1999: 10-11).
Esta ideología lingüística, aunque
carece de un desarrollo conceptual bien delimitado, se materializa
en tres principios sociolingüísticos concretos:
a) Se considera que las dos son lenguas de uso y
de status pleno en Galicia -una por ser la lengua propia, la otra
por ser lengua "de facto"-, para la mayor parte de la
sociedad gallega.
b) Las dos lenguas deben convivir en todos los ámbitos,
situaciones y funciones de la sociedad gallega actual, sin que
se produzcan ni conflictos ni se generen jerarquías o diferencias
en función de la lengua.
c) Se entiende que las actividades de promoción
y de reivindicación del gallego no deben interferir en
la vitalidad social del castellano ni deben alterar la situación
sociolingüística actual.
El bilingüismo armónico, aplicado a
la política lingüística gallega, supone el
intento deliberado de promocionar la lengua gallega, evitando
en todo momento conflictos sociolingüísticos derivados
de tales actuaciones o el menoscabo del papel social actual del
castellano: es decir, la normalización del gallego no debe
suponer en modo alguno la "anormalidad" del castellano.
3. Prácticas planificadoras institucionales:
resultados y evaluación
Los resultados de la política lingüística
institucional gallega pueden analizarse y mostrarse utilizando
la tipología de Cooper (1989) [4]
, que tiene en cuenta los actores -o agentes-, los comportamientos
que se modifican, los objetivos perseguidos, las condiciones,
los medios empleados, la adopción de decisiones, y los
efectos conseguidos. Podemos señalar, a continuación,
algunos de los elementos de reflexión que están
presentes en las prácticas planificadoras institucionales.
Por lo tanto, presentamos a continuación los elementos
y los datos más sobresalientes y definitiorios.
A. Qué ACTORES (o agentes)
La característica más relevante del
modelo lingüístico institucional gallego es la existencia
de pocos agentes significativos. La Dirección Xeral de
Política Lingüística (de la Xunta de Galicia),
que forma parte por lo tanto de la administración autonómica,
asume un papel preponderante en el desarrollo de la política
lingüística a favor del gallego. La situación
de tal Dirección Xeral en el departamento -Consellería-
de Educación de la administración autonómica
limita considerablemente el marco organizativo y funcional de
sus actuaciones. Por otra parte, sin abandonar la Xunta de Galicia,
existe desde 1990 una denominada Comisión Coordinadora
de Normalización Lingüística (CCNL), creada
precisamente para solventar la falta de coordinación y
de acción normalizadora en departamentos de la Xunta alejados
del ámbito educativo y cultural. El funcionamiento de la
CCNL tras 12 años de actividad es prácticamente
inexistente, y se reduce a elaborar información periódica
sobre los proyectos y los programas desarrollados por el gobierno
autonómico.
Llama poderosamente la atención la ausencia
de otros actores significativos en el resto de las administraciones
gallegas, principalmente en la administración local. A
pesar de que existen servicios municipales de normalización
lingüística, estos funcionan de forma autónoma
unos de otros, con escasa coordinación.
En al ámbito educativo podemos identificar
agentes de la planificación lingüística que
desempeñan un papel relevante pero secundario: se trata
de los Equipos de Normalización Lingüística
(ENL) en la enseñanza no universitaria, o de los Servicios
de Normalización Lingüística (SNL) en el caso
de las universidades gallegas, por ejemplo.
B. Tratan de influír en qué COMPORTAMIENTOS
Tres han sido los ejes sobre los que se han organizado
gran parte de las actividades normalizadoras institucionales:
a) Atención preferente a la mejora de la
competencia lingüística en gallego, sobre todo de
la competencia escrita.
b) Incidencia sobre los usos sociales del gallego,
principalmente sobre los usos formales y elaborados.
c) Incidencia sobre la modificación de las
actitudes y opiniones sobre la lengua y sobre los grupos gallegófonos.
Para modificar este tipo de comportamiento, se han
llevado a cabo distintos tipos de actuaciones emblemáticas,
que han tenido resultados interesantes porque han incidido en
el componente simbólico de la lengua y de su recuperación,
pero que han resultado insuficientes para alterar significativamente
las prácticas lingüísticas a medio-corto plazo.
Así, mientras que este tipo de campañas macrosociales
han sido relativamente efectivas para el cambio de ciertas actitudes
negativas tradicionalmente asociadas con la utilización
del gallego, no parece que hayan tenido efectos claros sobre los
usos sociales de la lengua, sobre todo a nivel de usos orales.
Finalmente, otro aspecto que llama la atención es que la
modificación de los comportamientos lingüísticos
privados e interpersonales han quedado fuera de los objetivos
lingüísticos perseguidos.
C. Con qué OBJETIVOS [5]
Con respecto a los objetivos de las actuaciones
lingüísticas, podemos señalar los siguientes
desde la perspectiva de la planificación del status de
la lengua gallega: a) oficialización: dotación de
medidas legales reguladoras de la extensión de la lengua
a distintos ámbitos sociales y oficiales; b) extensión
de los usos sociales (los formales y escritos, principalmente);
y c) modificación de las evaluaciones negativas sobre la
lengua.
Y desde la perspectiva de la planificación
de la adquisición: a) inserción del gallego en las
transmisiones escolares y educativas no universitarias; y b) difusión
social de la variedad estándar, que una vez se aprueba
en 1982, precisa ser difundida entre la población adulta.
Conviene indicar que los objetivos revitalizadores
de la lengua gallega son muy poco ambiciosos, teniendo en cuenta
el avance del proceso substitutorio y también las reivindicaciones
de ciertos sectores de la sociedad gallega que tienen como horizonte
del monolingüismo social en gallego o, en su defecto, una
ampliación significativa de usos sociales. Llama la atención
a este respecto la ausencia de la transmisión primaria
intergeneracional del gallego como objetivo en la recuperación
social de la lengua.
El objetivo general perseguido es, como ya hemos
tenido ocasión de comentar, la promoción del gallego
sin que ello afecte a la posición social del castellano.
Para ello, lo que se fomentan son los cambios individuales, la
decisión del individuo para aceptar la presencia del gallego
en su repertorio lingüístico, pero sin presión
o imposición, incluso en los casos de ámbitos regulados
(por ejemplo, en el ámbito de la enseñanza no universitaria).
D. En qué CONDICIONES
La evolución social y cultural de la sociedad
gallega es positiva para la recuperación de la lengua gallega.
Por un lado, van desapareciendo los rasgos sociales que alentaban
los estigmas sobre la lengua y sobre sus hablantes (ruralidad
e incultura, por ejemplo). En este sentido, las condiciones de
partida son inmejorables, incluso en las encuestas realizadas,
la sociedad gallega demanda una mayor intensidad de la revitalización
lingüística.
Sin embargo, continúa en marcha el proceso
substitutorio del gallego por el castellano y sigue siendo muy
elevada la presión ambiental, mediática y social
del castellano. Es decir, la política lingüística
no se realiza en unas condiciones objetivamente óptimas.
Por otra parte, y respecto de las condiciones políticas,
el gobierno gallego es de carácter conservador y escasamente
comprometido con las reivindicaciones galleguistas o nacionalistas.
Finalmente, y con respecto a las condiciones sociales, sectores
importantes de la sociedad gallega reclaman un mayor compromiso
lingüístico y una mayor incidencia de la normalización
lingüística.
E. Por qué MEDIOS
De acuerdo con la búsqueda del máximo
consenso en las decisiones y de la mayor receptividad de las propuestas
planificadoras, la persuasión es practicamente el único
medio empleado para la difusión e implementación
de las propuestas planificadoras. Las apelaciones al criterio
de autoridad son muy escasas y anecdóticas. Las actuaciones
penalizadoras o sancionadoras, en aquellos casos en los que existen
ámbitos regulados, son casi inexistentes. Tampoco son frecuentes
las actividades afirmativas o de discriminación positiva.
F. Mediante qué procesos de ADOPCIÓN
DE DECISIONES
Las prácticas planificadoras se desarrollan
sin que se debatan ni se conozcan planes globales plurianuales,
programas sectoriales organizados y coordinados de política
y planificación lingüística, etc. La organización
de la política lingüística institucional hacia
el gallego presenta distintos aspectos problemáticos, entre
los que podemos destacar: falta de organización, de seguimiento
y de evaluación de las actividades lingüísticas
desarrolladas; se desconocen los objetivos planificadores y los
horizontes de la política lingüística (a excepción
de casos muy concretos); falta de periodización y de regularidad
de las actividades desarrolladas; falta de actuaciones plurianuales
y planificación a medio y largo. Por ejemplo, desde la
aprobación de la Ley de Normalización Lingüística,
en 1983, ningún otro documento de fondo ha sido elaborado
y consensuado en el Parlamento de Galicia por parte de los diferentes
grupos políticos.
G. con qué EFECTOS
Centrándonos ahora en el último de
los elementos de la tipología de Cooper (1989), los efectos
que se pueden analizar a partir de los aspectos que acabamos de
comentar son los siguientes:
a) revitalización institucional débil, ya que persisten
lagunas en algunos ámbitos oficiales.
b) Revitalización social muy desigual, con áreas
muy poco desarrolladas.
c) Falta de consenso social y político en los objectivos
de revitalización de la lengua.
4. Algunas características
estructurales de la política lingüística en
Galicia: indicadores para el diseño de un modelo a partir
del caso gallego
La revisión de las características
principales de las prácticas planificadoras institucionales,
a partir de la información que hemos mostrado en el apartado
anterior, nos permite presentar a continuación algunos
de los elementos que definen el modelo específico de política
linguística desarrollado en Galicia desde los poderes públicos.
Antes de ello es preciso concretar las líneas ideológicas
más relevantes en la política lingüística
institucional gallega:
a) Por un lado, se han seguido los postulados centrales
de una ideología lingüística -la del bilingüismo
armónico- basada, como hemos tenido oportunidad de comentar,
en la aceptación del bilingüismo social gallego-castellano
como un punto de referencia.
b) Por otro, se ha aplicado una política
lingüística que, analizada externa y comparativamente,
resulta escasamente activa y comprometida con la recuperación
efectiva de la lengua gallega. Esto se explica principalmente
por el deseo de preservar el objetivo ya comentado del bilingüismo
a todos los niveles, al tiempo que centran gran parte de los esfuerzos
recuperadores en conseguir que los individuos cambien sus hábitos
lingüísticos y los hagan más favorables al
gallego pero sin forzar situaciones, procesos o elecciones, contemplados
todos ellos en el plano más estrictamente personal.
c) Finalmente, se evita la potencial 'confrontación'
con el castellano -percibida o real- y se tiende a evitar igualmente
el planteamiento de actuaciones que supongan la formulación
de conflictos por cuestiones lingüísticas. Incluso
en ámbitos sociales regulados (por ejemplo, la enseñanza
no universitaria), se han intentado soslayar en todo momento (y
siempre que se ha podido) los conflictos derivados del incumplimiento
de los preceptos legales sobre la extensión educativa y
escolar del gallego.
El examen de las características de la PL
desarrollada en Galicia, tanto desde la perspectiva de las ideología
lingüísticas como de las prácticas planificadoras,
nos lleva a poder observar dos rasgos complementarios:
a) en primer lugar, se trata de un modelo de intervención
revitalizadora tibio o de baja intensidad, que supone la realización
de una política lingüística de escasa densidad
y diversificación.
Sería inexacto afirmar que no ha habido un
esfuerzo de revitalización del gallego desde los poderes
públicos. Pruebas de que tal esfuerzo ha existido son fácilmente
aducibles aquí. La capacidad de inversión en forma
de recursos económicos dedicados a la promoción
de la lengua, casi exclusivamente desde la DXPL, es un ejemplo.
O el hecho de que se haya incidido considerablemente en los aspectos
formativos, con la finalidad de conseguir un aumento cualitativo
de la competencia lingüística en gallego y un mayor
conocimiento de la variedad estándar de la lengua es otro.
También es relevante en este sentido la incidencia en la
política de publicaciones en gallego o las intervenciones
lingüísticas en sectores sociales diversos y dispersos,
implementadas la mayor parte de las ocasiones en forma de actuaciones
aisladas y aperiódicas.
En otros casos las actuaciones realizadas han puesto
claramento de manifiesto limitaciones e insuficiencias en la organización
y gestión de la política lingüística.
Por ejemplo, el status y funcionamento de los servicios lingüísticos
y de normalización lingüística o el status
de los gestores de la planificación -lingüistas y
técnicos de normalización lingüística-
no sólo carece de concreción práctica sino
que supone un fallo muy significativo en la definición
de quiénes debes ser los mediadores y los gestores de una
parte sustancial de la recuperación de la lengua.
Comprobamos, por lo tanto, que ha habido una actuación
en política lingüística pero que ha tenido
una intensidad escasa y ha carecido de densidad y de diversificación.
b) y, en segundo lugar, se trata de un modelo que
practica una intervención social poco profunda, y por consiguiente
no se aprovechan todos los mecanismos de que dispone la planificación
lingüística para contribuir a que las situaciones
lingüísticas cambien en la dirección que consideramos
correcta o adecuada.
Por un lado, la percepción que tenemos es
que se renuncia al planteamiento de actuaciones de recuperación
del gallego que supongan, al menos en teoría, conflictos
por cuestiones lingüísticas, incluso en ámbitos
sociales regulados. Por otro, y en parte derivado de lo que acabamos
de afirmar, estamos ante una política lingüística
carente de incidencia social profunda de las actividades planificadoras,
que conduzcan a un cambio significativo en las conductas lingüísticas
de la sociedad gallega. Esa falta de incidencia social podemos
concretarla: a) en la extensión del uso social de la lengua,
sobre todo de los usos informales e interpersonales; b) en la
modificación efectiva de las actitudes lingüísticas;
c) en la restitución de los mecanismos de transmisión
primaria en gallego; y d) en la introducción de la lengua
en ámbitos de honda transcendencia social: medios de comunicación
audiovisuales privados, sectores empresariales y económicos,
sociedad de la información, universidad, etc.).
Por lo tanto, los objetivos normalizadores son muy
limitados y aparentemente insuficientes, tienen escasa incidencia
para detener el avance de la sustitución lingüística
o para conseguir la regalleguización de los sectores sociales
que ya abandonaron el gallego.
En otros casos observamos los efectos combinados
de las dos características que acabamos de esbozar: escasa
densidad y poca intervención social. Por ejemplo, la falta
de un plan director general de planificación lingüística,
la grave descoordinación en algunas de las actuaciones
lingüísticas llevadas a cabo, o la realización
de intervenciones aparentemente poco planificadas. O también
la falta de evaluación de los resultados de la formación
lingüística y de las actividades de corrección
y de asesoramiento parece responder a un cierto desinterés
por conocer los puntos fuertes y débiles que pudiesen conducir
al planificador a obtener resultados más atinados.
Todo ello ha ido edificando una forma de entender
la política lingüística institucional gallega
que se distancia por igual de los modelos fuertemente intervencionistas
y de los modelos de no intervención, constituyendo un ejemplo
de modelo intermedio.
Parece claro que la ideología lingüística
subyacente determina la amplitud y la profundidad de las prácticas
planificadoras. En ese sentido, se puede establecer, sin demasiada
dificultad, una relación directa entre las ideologías
planificadoras y los resultados prácticos que se realizan.
Y es por eso que la ideología del bilingüismo armónico
supone, en la práctica, una negación de la planificación
como instrumento real y práctico de transformación
de la realidad lingüística gallega. Los instrumentos
de la planificación lingüística pueden suponer
una alteración del equilibrio lingüístico entre
las dos lenguas.
La suma de ambas características -política
lingüística poco intervencionista y de escasa densidad-
da como resultado una dinámica de política y planificación
lingüísticas que sus defensores ofrecen precisamente
como modelo para imitar por parte de comunidades con problemas
lingüísticos similares. A este respecto hay que tener
presente que se trata de una formulación revitalizadora
fácil de implementar y de escasa conflictividad social.
Pero tiene como contrapartida el limitado horizonte de objetivos
lingüísticos que se pueden conseguir con su aplicación,
al tiempo que se genera un cierto nivel de conflictividad y de
desmovilización en los sectores de la sociedad con objetivos
revitalizadores más ambiciosos que no se sienten defendidos
ni representados por esos poderes públicos que no asumen
una responsabilidad lingüística mayor.
Referencias bibliográficas
Aracil, L.V. (1982) Papers de sociolingüística,
Barcelona, La Magrana.
Bascoy Maceiras, B. (1999) "Experiencia normalizadora na
administración local: o concello de Ferrol", in Actas
dos II Encontros para a Normalización Lingüística
(28-30 de outubro de 1998), Santiago, Consello da Cultura Galega
(57-64).
Bouzada, X. & Lorenzo, A.M. (1990) "A lingua galega nas
actividades económicas e comerciais", Grial 107, 307-333.
Bouzada, X. (1997) O futuro da lingua. Elementos
sociolingüísticos para un achegamento prospectivo
da lingua galega, Santiago de Compostela, Consello da Cultura
Galega.
Bouzada, X. & Santos Castroviejo, I. (1994) As necesidades
no desenvolvemento social de Galicia, Vigo, Unipro Editorial.
CIS [Centro de Investigaciones Sociológicas] (1994) Conocimiento
y uso de las lenguas en España. Madrid, Centro de Investigaciones
Sociológicas.
CIS [Centro de Investigaciones Sociológicas] (1999) Conocimiento
y uso de las lenguas en España. Madrid, Centro de Investigaciones
Sociológicas.
Costas González (1999) "Valverdeiro, lagarteiro e
mañego: o 'galego' do Val do Río Ellas (Cáceres)",
in Fernández Rei, F. & Santamarina Fernández,
A. (eds.) (1999) Estudios de sociolingüística románica.
Linguas e variedades minorizadas, Santiago de Compostela,
Universidade (83-106).
Dobao, X.A. (1999) "O status do técnico en normalización",
in Actas dos II Encontros para a Normalización Lingüística
(28-30 de outubro de 1998) Santiago, Consello da Cultura Galega
(35-42).
Comisión Europea (1996) Euromosaic. Producción
e reproducción dos grupos lingüísticos minoritarios
da Unión Europea, Santiago, Centro de Investigacións
Lingüísticas e Literarias Ramón Piñeiro
- Xunta de Galicia.
Fernández, M.A. (1991) "Coordenadas sociais e dinámica
do bilingüismo galego", Grial 110, 239-262.
Fernández Rei, F. (1996) "Espagnol-galicien",
in Goebl, H., Nelde, P., Starý, Z. & Wölck, W.
(1997) Kontaktlinguistik / Contact linguistics / Linguistique
de contact. An International Handbook of Contemporary Research,
Berlín, Mouton de Gruyter (1285-1295).
Fernández Rei, F. (1999) "A situación do galego
en Galicia e no Occidente de Asturias, de León e de Zamora",
in Fernández Rei, F. & Santamarina Fernández,
A. (eds.) (1999) Estudios de sociolingüística románica.
Linguas e variedades minorizadas, Santiago de Compostela,
Universidade (27- 82).
Fishman, J.A. (1991) Reversing Language Shift. Theoretical
and Empirical Foundations of Assistance to Threatened Languages,
Clevedon, Multilingual Matters.
Fraile, A. (1997) "Normalización e política
lingüística en Galicia (1981-93)", Grial
136, 549-558.
García Conde, S. (1999) "Propostas básicas
para o funcionamento e status legal dos SNL/SL", in Actas
dos II Encontros para a Normalización Lingüística
(28-30 de outubro de 1998), Santiago, Consello da Cultura Galega
(19-34).
García Conde, S. & Vaquero, I. (1996) "Os servicios
de normalización lingüística: proposta básica
de funcionamento", Cadernos de Lingua 14, 101-116.
González Montañés, A. (1999) "Os servicios
lingüísticos da administración de xustiza.
Nacemento, situación, status, medios e liñas de
traballo", in Actas dos II Encontros para a Normalización
Lingüística (28-30 de outubro de 1998), Santiago,
Consello da Cultura Galega (47-55).
Lorenzo Suárez, A.M. (1997) "Planificación
lingüística e dinamización: reflexións
sobre o modelo de normalización lingüística
en Galicia", in Lorenzo, A.M. (ed.) Dinamización
e normalización lingüística, Vigo, Servicio
de Publicacións da Universidade de Vigo (101-131).
Lorenzo Suárez, A.M. (1999) "A xestión normalizadora
en Galicia: encadramento, características e propostas de
funcionamento", in Actas dos II Encontros para a Normalización
Lingüística (28-30 de outubro de 1998), Santiago,
Consello da Cultura Galega (7-18).
Monteagudo, H. (1997), "Quince anos de política lingüística
en Galicia (1981-96). Notas para un balance", Grial
136, 527-548.
Monteagudo, H. & Santamarina, A. (1993) "Galician and
Castilian in contact: historical, social and linguistic aspects",
in Possner, R. / Green, J.N. (eds.), Bilingualism and Linguistic
Conflict in Romance (=Trends in Romance Linguistics and Philology.
Volume 5), Berlin, Mouton de Gruyter (117-173).
Recalde, M. (1997) La vitalidad etnolingüística
gallega, Documento de trabajo del Centro de Estudios sobre Comunicación
Interlingüística e Intercultural, Valencia, Universitat
de València.
Regueiro Tenreiro, M. (1999) Modelo harmónico de relación
bilingüe en Galicia, Santiago, 3catorceeuroEdicións.
Rodríguez Neira, M. (1988) "Sobre o proceso de sustitución
lingüística en Galicia", in Kremer, D. (ed.),
Actes du XVIII Congrès International de Lingüistique
et de Philologie Romanes, vol. 5, Tübingen, Max Niemeyer
(253-265).
Rodríguez Neira, M. (1991) "Outra contribución
á cuantificación do cambio lingüístico
en Galicia", in Brea, M. & Fernández Rei, F. (eds.),
Homenaxe a Constantino García, Santiago de Compostela,
Departamento de Filoloxía Galega - Universidade de Santiago
(volumen 2: 179-194).
Seminario de Sociolingüística de la Real Academia
Galega (coords.) (1994) Lingua inicial e competencia lingüística
en Galicia, A Coruña, Real Academia Galega.
Seminario de Sociolingüística de la Real Academia
Galega (1995) Usos lingüísticos en Galicia,
A Coruña, Real Academia Galega.
Seminario de Sociolingüística de la Real Academia
Galega (1996) Actitudes lingüísticas en Galicia,
A Coruña, Real Academia Galega.
Villar, R. (1999) "Unha experiencia normalizadora no eido
socio-laboral: o servicio de normalización da Confederación
Intersindical Galega (CIG)", in Actas dos II Encontros
para a Normalización Lingüística (28-30
de outubro de 1998), Santiago, Consello da Cultura Galega (65-71).
Notes
- Para un panorama histórico y contemporáneo
de la situación sociolingüística del gallego
en contacto con el castellano, véanse Monteagudo &
Santamarina (1993) y Fernández Rei (1996), (1999).
- Pueden consultarse los volúmenes del Mapa
Sociolingüístico de Galicia para comprobar elementos
característicos y los efectos del proceso de substitución
del gallego por el castellano (cf. Seminario de Sociolingüística
de la RAG 1994, 1995, 1996).
También siguen siendo relevantes las reflexiones de Rodríguez
Neira (1988) y (1991).
- La situación sociolingüística
del denominado 'gallego exterior' debe ser objeto de un análisis
diferente, teniendo en cuenta que en las zonas gallegófonas
del occidente asturiano, de las provincias de León y
Zamora, y de los enclaves del valle del Río Ellas (provincia
de Cáceres) el mantenimiento de la lengua y los esfuerzos
de recuperación social han sido muy distintos de los
que ha habido en la Comunidad de Galicia (cf. Fernández
Rei, 1999; Costas González, 1999).
- Hemos adaptado la tipología de Cooper
(1989) para que recogiese los elementos clave de cara a nuestros
objetivos aquí, dando como resultado una tipología
de 7 elementos de evaluación.
- No hacemos referencia a los objetivos relacionados
con el corpus, ya que no inciden directamente sobre la formulación
de las líneas de actuación que nos interesa poner
de relieve en este trabajo.