Residencia Faber – Linguapax: “lenguas, mundos y acción”

Las lenguas despiertan muchos tipos de entusiasmo. Desde la exaltación intelectual del lingüista que se propone ordenar en forma de gramática una lengua aún no descrita, hasta el entusiasmo que se manifiesta en la creación a través de la palabra -cuando ésta es sentida como vehículo eléctrico de arte y emoción-, pasando por la curiosidad tenaz de muchos aficionados por la diversidad lingüística como una de las manifestaciones más ricas y desafiantes de la diversidad humana.

Pero ¿qué incluye realmente esta diversidad lingüística, motor de la diversidad cultural? No sólo las lenguas tal como se presentan en gramáticas, diccionarios y manuales para aprender idiomas. La diversidad lingüística incluye también las diversas maneras como el sistema cognitivo filtra el desorden sensorial con que nos llega el mundo y ordena el espacio, el tiempo, el número, perspectivas diferentes de la acción humana y del mismo concepto de persona. También, e influyendo las anteriores, las interrelaciones entre la lengua, el cuerpo y la mente (el espíritu) según cada cultura; múltiples formas de relacionar lengua e identidad y también de concebir la comunicación e incluso la conversación. En resumen, todo tipo de manifestaciones de la imaginación humana en su interacción con el planeta que habita, y cocrea.

¿Cómo se puede hacer operativo todo este potencial de conocimiento y creación latentes en la diversidad lingüística? ¿Cómo hacer que ésta sea una fuente productiva de nuestra imaginación y de nuestra creatividad social y política?

Hay una gran fascinación en torno a los mundos que crean lenguas, de las lenguas que crean mundos a la vista del espectador. Así encontramos una manifestación literal de la construcción recíproca de mundos y lenguas en casos como el klingon, la lengua de los na’vi o el dothraki, entre algunos otros. Que las lenguas crean mundos irrepetibles no es un hecho nuevo para las personas y organizaciones que, en todo el planeta, trabajan para la preservación y revitalización de lenguas históricamente arraigadas y vividas por las comunidades humanas. La activación de las lenguas grandes y pequeñas como motores de cultura contemporánea, no como meros rastros de un pasado museificado. Todo un capital de conocimiento y de versiones de la relacionalidad humana que desaparece cada vez que desaparece una lengua. Asimismo, las grandes ciudades del planeta se convierten en observatorios privilegiados de la comunicación humana y de los avatares de las lenguas en entornos de alta diversidad lingüística y cultural.

De todas estas cuestiones teóricas, críticas y creativas queremos tratar en la residencia Lenguas, mundos y acción. Presentamos esta iniciativa en colaboración con FABER, residencia de Artes, Ciencias y Humanidades de Cataluña, en Olot, un espacio donde profesionales del mundo de las artes, las ciencias o las humanidades (escritores, traductores, artistas de diversas disciplinas, estudiosos vienen a trabajar en su proyecto durante unos días. La iniciativa quiere tratar el alcance y potencial de la diversidad lingüística poniendo en diálogo activistas en la defensa de la diversidad cultural y lingüística, agentes de revitalización y antropología crítica; lingüistas y antropólogos, teóricos que investigan como las lenguas generan diferentes sistemas de significado, así como la diversidad de culturas comunicativas, y creadores que utilizan el lenguaje como materia artística desde diferentes ángulos (lenguas inventadas que crean mundos, arte verbal, etc .).

Después de compartir una semana en la Residencia FABER y de difundir sus proyectos en centros culturales y educativos de Olot, los participantes presentarán los contenidos y proyectos de la Residencia en el marco del encuentro internacional que Linguapax organiza los días 20 y 21 de noviembre en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona.

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